REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
JUZGADO PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRANSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO MIRANDA

EXPEDIENTE: Nº 96.15526.-

PARTE DEMANDANTE: ANALYZ NORKA RENGIFO CASTILLO, JUAN VICENTE RENGIFO CASTILLO y DARWIN RENGIFO CASTILLO, venezolanos, mayores de edad y titulares de las cédulas de identidad Nros. V-10.099.058, V-8.745.652 y V-12.683.882, respectivamente.-
APODERADOS JUDICIALES DE LA PARTE DEMANDANTE: BERKY GUZMAN MONTESDEOCA JUDITH GONZÁLEZ y WILLIAM MARCANO VIZCAINO, venezolanos, mayores de edad e inscritos en el Inpreabogado bajo los Nros 36.602, 22.116 y 65.167, respectivamente.-
PARTE DEMANDADA: SIMEÓN RENGIFO HERNÁNDEZ, ÁNGEL ROSENDO RENGIFO HERNÁNDEZ, FELIZ ALBERTO RENGIFO HERNÁNDEZ, EVENIA MERCEDES RENGIFO HERNÁNDEZ, SOLEDAD TERESA RENGIFO HERNÁNDEZ, FRANCISCA ANTONIA RENGIFO HERNÁNDEZ y ADRIAN ALBERTO RENGIFO HERNÁNDEZ, venezolanos, mayores de edad y titulares de las cédulas de identidad Nros. V-733.579, V-1.754.969, V-8.745.328, V-2.989.676, V-4.075.602, V-4.075.600 y V-3.564.008, respectivamente.-
MOTIVO: PARTICIÓN DE HERENCIA.-
SENTENCIA: Extinción de la Acción por decaimiento del interés.-

I

El presente juicio se inicia por demanda presentada por los abogados BERKY GUZMAN MONTESDEOCA, JUDITH GONZÁLEZ y WILLIAM MARCANO VIZCAINO, inscritos en el Inpreabogado bajo los Nos. 36.602, 22.116 y 65.167, respectivamente, actuando con el carácter de apoderados judiciales de los ciudadanos ANALYZ NORKA RENGIFO CASTILLO, JUAN VICENTE RENGIFO CASTILLO y DARWIN RENGIFO CASTILLO, ya identificados, en contra de los ciudadanos SIMEÓN RENGIFO HERNÁNDEZ, ÁNGEL ROSENDO RENGIFO HERNÁNDEZ, FELIZ ALBERTO RENGIFO HERNÁNDEZ, EVENIA MERCEDES RENGIFO HERNÁNDEZ, SOLEDAD TERESA RENGIFO HERNÁNDEZ, FRANCISCA ANTONIA RENGIFO HERNÁNDEZ y ADRIAN ALBERTO RENGIFO HERNÁNDEZ, por partición de herencia.-
Por auto en fecha 21 de enero de 1.997, por no ser contraria al orden público, a las buenas costumbres ni a disposición expresa de la Ley, el Tribunal admitió la demanda y consecuentemente, ordenó el emplazamiento de la parte demandada a fin de que compareciera dentro de los veinte (20) días de despacho siguiente a su citación más dos (2) días que se le concede como término de distancia, para que dieran contestación a la demanda.

II
Tal situación hace presumir a este Juzgado que los demandantes no tienen interés jurídico en que la pretensión objeto del presente proceso y que hicieron valer en su libelo, sea reconocido por la Jueza que conoce de la misma, mediante una resolución con autoridad de cosa juzgada, lo cual hace procedente una de las modalidades de extinción de la acción, relativa a la pérdida del interés que todo accionante debe tener, tanto para proponer la demanda como durante la secuela del juicio, conforme a lo previsto en el Artículo 16 de nuestra Ley Adjetiva. Al respecto, nuestro máximo Tribunal de la República en sentencia de fecha primer día de junio de 2001, ratificada el 28 de octubre de 2003, sostiene lo siguiente:

“(…) Dentro de las modalidades de extinción de la acción, se encuentra-como apunta esta Sala- pérdida del interés, lo cual puede ser aprehendido por el juez sin que las partes lo aleguen, y que tiene lugar cuando el accionante no quiere que se sentencie la causa, lo que se objetiviza mediante la pérdida total de impulso procesal que le corresponde. Se trata de una situación distinta a la de la perención, donde el proceso se paraliza y transcurre el término que extingue la instancia, lo que lleva al juez a que de oficio o a instancia de parte, se declare tal extinción del procedimiento, quedándole al actor la posibilidad de incoar de nuevo la acción. El término de un año (máximo lapso para ello) de paralización, lo consideró el legislador suficiente para que se extinga la instancia, sin que se perjudique la acción, ni el derecho objeto de la pretensión, que quedan vivos, ya que mientras duró la causa la prescripción quedó interrumpida. No consideró el legislador que el supuesto de la perención, constituyese una falta de interés procesal, el cual no podía ser certificado por tan corto plazo de inactividad, y por ello la perención no perjudica la acción. Pero la inactividad que denota desinterés procesal, debido a su prolongación negativa en relación con lo que se pretende, debe tener otros efectos, ya que el derecho de obtener con prontitud la decisión correspondiente (artículo 26 constitucional, como tal derecho de la parte, debe ejercerse. (…) La pérdida del interés procesal que causa la decadencia de la acción que se patentiza por no tener el accionante interés en que se le sentencie, surge en dos claras oportunidades procesales. Una, cuando habiéndose interpuesto la acción, sin que el juez haya admitido o negado la demanda, se deja inactivo el juicio, por un tiempo suficiente que hace presumir al juez que el actor realmente no tiene interés procesal, que no tiene interés en que se le administre justicia, debido a que deja de instar al tribunal a tal fin (…) La otra oportunidad (tentativa) en la que puede decaer la acción por falta de interés, es cuando la causa se paraliza en estado de sentencia. Tal parálisis conforme a los principios generales de la institución, no produce la perención, pero si ella rebasa los términos de prescripción del derecho objeto de la pretensión, sin que el actor pida o busque que se sentencie, lo que clara y objetivamente surge es una pérdida del interés en la sentencia en que se componga el proceso en que se declare el derecho deducido…”. (Subrayado por el Tribunal)

Por las consideraciones que anteceden, este Tribunal concluye que encontrándose inactivo el presente expediente desde el 26 de mayo del año 2003, sin que la parte actora hubiere realizado actuación alguna, a fin de instar a este Tribunal para que dictara la resolución definitiva y siendo que ha transcurrido suficientemente el lapso de prescripción del derecho objeto de la pretensión que hizo valer la parte demandante en su libelo, debe declararse extinguida la presente causa por decaimiento o pérdida del interés, y así se establece.

III
Por las razones antes expuestas, es por lo que este Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Miranda, con sede en Los Teques, en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por Autoridad de la Ley, Notifíquese a las partes el presente fallo.




PUBLÍQUESE, REGÍSTRESE Y NOTIFIQUESE
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Estado Miranda, con sede en Los Teques, a los 201° años de la Independencia y 152° de la Federación.
LA JUEZ TITULAR


ELSY MADRIZ QUIROZ LA SECRETARIA TITULAR


RUTH GUERRA MONTAÑEZ

En la misma fecha, se publicó y registró la anterior sentencia, previo el anuncio de Ley, siendo las
LA SECRETARIA TITULAR

RUTH GUERRA MONTAÑEZ

EMQ/RGM/AAZ.-

Expte. N° 96.15526.-