REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS PLAZA Y ZAMORA DE LA CIRCUNSCRIPCIÒN JUDICIAL DEL ESTADO BOLIVARIANO DE MIRANDA, CON SEDE EN GUATIRE.
Municipio1.civil.guatire@gmail.com
Guatire, veinte (20) de enero del año 2026.
215° y 166°
Expediente Nro. 14641
SENTENCIA DEFINITIVA
I
IDENTIFICACION DE LAS PARTES

PARTE SOLICITANTE: la Profesional del Derecho FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA, venezolana, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad Nº V-12.041.475, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado (IPSA) bajo el Nº 137.322.
CONYUGE DEL SOLICITANTE: ciudadano ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, venezolano, mayor de edad y titular de la Cédula de Identidad Nº V- 10.694.335.
MOTIVO: DIVORCIO.
I
NARRATIVA

El presente procedimiento se inició mediante escrito presentado el día catorce (14) de agosto del año 2025, ante ante el Juzgado Distribuidor de turno de los Municipios Plaza y Zamora de la Circunscripción Judicial del estado Bolivariano de Miranda, quién luego de verificar el trámite administrativo de distribución de expedientes, fue asignado su conocimiento, tramite y decisión a este Tribunal, según sorteo Nro. 23, de fecha esta misma fecha 14/08/2025.
En fecha dieciséis (16) de septiembre del año 2025, este Tribunal le dio entrada a la presente solicitud asignándole el Nro. 14641 (nomenclatura interna de este Tribunal). Asimismo, se instó a la parte interesada.
En fecha siete (07) de octubre del año 2025, compareció la parte interesada ante este Juzgado, consignando diligencia subsanando lo solicitado en auto de fecha 16/09/2025.
En fecha diez (10) de octubre del año 2025, ese Tribunal procedió a dictar auto de admisión y se ordenó el emplazamiento del ciudadano ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, antes identificado, a lo fines de que se dé por notificado en la presente solicitud de Divorcio. Igualmente, ordenó librar Boleta de Notificación a la Fiscal del Ministerio Publico N° 13. En esta misma fecha se cumplió con lo ordenado librando las boletas respectivas y se insta a consignar los fotostatos necesarios para su certificación y anexarla a las boletas libradas.
En fecha treinta y uno (31) de octubre del año 2025, compareció ante este Tribunal la parte interesada consignando fotostatos necesarios a los fines de su certificación.
En fecha cuatro (04) de noviembre del año 2025, la secretaria de este Juzgado dejo constancia que previo suministros de los fotostatos consignados por la parte interesada se libraron las boletas respectivas.
En fecha veinte (20) de noviembre del año 2025, compareció ante este Tribunal el conyugue de la solicitante, debidamente asistido por el Abogado FERNANDO PEREZ, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado (IPSA) bajo el Nº 204.169, dándose por notificado en la presente solicitud de Divorcio.
En fecha diecinueve (19) de diciembre del año 2025, el ciudadano Alguacil Accidental de este Juzgado, dejó constancia en fecha 18/12/2025, se trasladó a la fiscalía del Ministerio Publico y consignó la boleta de notificación librada en fecha 10/10/2025 debidamente recibida, firmada y sellada por la Fiscal del Ministerio Público Décimo Tercero 13º.
Llegada la oportunidad procesal para dictar sentencia en la presente solicitud de divorcio, es por lo que una vez efectuado el estudio individual de las actas procesales, se hacen las consideraciones siguientes:

-II-
FUNDAMENTO DE LA SOLICITUD

Manifestó el solicitante en su escrito, que contrajeron matrimonio civil en fecha doce (12) de febrero del año dos mil veintiuno (2021), ante el Registro Civil del Autónomo Municipio Zamora del estado Miranda, según consta acta de matrimonio anotada bajo el Nº 18, Folio 18, Tomo I, de los libros de matrimonios que al efecto lleva tal autoridad.
Señaló que durante la unión conyugal no procrearon hijos.
Indicó además que, establecieron su domicilio conyugal en la siguiente dirección: “Buenaventura tonw house casa 04-04, Guatire Estado Miranda.”
Adujo que, “Nuestra relación al comienzo fue agradable, mi esposo un hombre muy familiar y cariñoso pero luego fue muy inestable, con conductas muy cambiantes, en fechas navideñas, cumpleaños u otra fecha importante siempre presentamos conflictos al punto que decidía irse de la casa, por periodos de dos o cinco meses., situación esta que me afectaba, emocionalmente, asimismo Nunca admitió sus errores y llegue al punto de volver con el una y otra vez con el fin de salvar el matrimonio, olvidándome de mi valor como mujer, Nuestras discusiones comenzaban porque yo le hacia saber mi molestia en algo y el de manera grosera y altanera gritaban sin parar ofendiendo por lo cual yo también explotaba buscando ser entendida pero jamás logramos una buena comunicación la ira y la falta de entendimiento por ambos partes hizo que este matrimonio siguiera en el orden que corresponde. El caso es ciudadano juez que en nuestra relación surgieron desavenencias que nos fueron distanciando como pareja haciendo imposible nuestra vida en común a tal punto que en el mes de diciembre del año 2024, ocurrió un conflicto que afecto mi estabilidad emocional aunado a otras circunstancias como maltratos verbales, humillaciones, mentiras, infidelidades que deje de tenerle afecto a mi esposo como pareja, el se molestaba nos humillaciones, mentiras, Infidelidades que deje de tenerle afecto a mi esposo como pareja, el se molestaba nos dejábamos por largos periodos alegando que cuando el se separaba de mi podía buscarse alguna persona por lo cual estas situaciones antes descritas pusieron fin a mi matrimonio, de igual forma cuento con pruebas que dan fe que los hechos aquí expuestos son verdaderos y testigos presenciales no existiendo actualmente ningún vínculo afectivo o apego sentimental que me una a el; así mismo he de resaltar que me se separe de hecho de mi esposo, interrumpiendo definitivamente nuestra vida en común aproximadamente en el mes de diciembre del 2024, hasta el mes de mayo aproximadamente, luego intentamos volver pero ya desde hace un mes aproximadamente cada quien duerme en cuartos separados; destacando que jamás pretendí ni pretendo reconciliación; por lo que manifiesto mi voluntad de poner fin a la relación matrimonial ya que tengo varios años dando lo mejor de mi, siendo una esposa fiel, cariñosa, trabajadora, proveedora, mujer de hogar por lo cual invoco expresa del desafecto, que de acuerdo a lo plasmado en el contenido de la Sentencia N° 1070 del 9 de Diciembre de 2016 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, y que aquí reproduzco:
(...) al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la falta de estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia.
Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental, habiendo de una disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia él o la cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales...

Como consecuencia de los hechos narrados ciudadano Juez es por lo que solicito decrete el divorcio por desafecto, solicitud que hago a usted de acuerdo a su competencia territorial.”
Señalo que durante la unión conyugal si adquirieron bienes en común.

COMPETENCIA

Pasa a continuación este Tribunal a revisar su competencia para conocer la presente solicitud, conforme a las observaciones siguientes:
La competencia consiste en la distribución del poder jurisdiccional entre los distintos Tribunales a los cuales se le asigna el conocimiento de determinados asuntos por disposición expresa de la Ley, cuya vinculación al derecho de defensa se encuentra contemplada en el numeral 3° del artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, ya que a través de ella el justiciable es juzgado por su juez natural y competente, como expresión de la garantía de un debido proceso.
En tal sentido, el artículo 3 de la Resolución Nº 2009-0006, dictada en fecha 18.03.2009, por la Sala Plena del Tribunal Supremo de Justicia, dispone:
“Artículo 3.- Los Juzgados de Municipio conocerán de forma exclusiva y excluyente de todos los asuntos de jurisdicción voluntaria o no contenciosa en materia civil, mercantil, familia sin que participen niños, niñas y adolescentes, según las reglas ordinarias de la competencia por el territorio, y en cualquier otro de semejante naturaleza. En consecuencia, quedan sin efecto las competencias designadas por textos normativos preconstitucionales. Quedando incólume las competencias que en materia de violencia contra la mujer tienen atribuida”. (Subrayado y Negrillas de este Tribunal).

En tal sentido, siendo que, en el caso bajo estudio corresponde a una solicitud de divorcio, donde no intervienen niños, niñas y adolescentes, resulta en consecuencia este Tribunal Primero de Municipio Ordinario y Ejecutor de Medidas de la Circunscripción Judicial del Estado Bolivariano de Miranda, competente para conocer la presente solicitud no contenciosa. Así se declara.

CONSIDERACIONES PARA DECIDIR

Planteados los términos de la presente solicitud y habiéndose declarado competente este tribunal, antes de entrar a conocer sobre el fondo de la misma, es necesario realizar las siguientes consideraciones de orden factico:
El matrimonio, ha sido considerado como aquella unión previo cumplimiento de los requisitos mínimos, entre un hombre y una mujer que cuenta con un reconocimiento social, cultural y jurídico, ya que tiene como fin fundamental la fundación de un grupo familiar, aunque también para proporcionar un marco de protección mutua o de protección tanto jurídica como económica y emocional de la descendencia, y es por ellos que produce una serie de efectos jurídicos entre los cónyuges y frente a la sociedad.
El artículo 75 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, apunta que el Estado debe proteger a las familias como asociación natural de la sociedad y como el espacio fundamental para el desarrollo integral de las personas, toda vez que las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes, la solidaridad, el esfuerzo común, la comprensión mutua y el respeto recíproco entre sus integrantes, garantizándose así la protección a la madre, al padre o a quienes ejerzan la jefatura de la familia.
De allí, que conforme a lo establecido en el artículo 137 del Código Civil, con el matrimonio el marido y la mujer adquieren los mismos derechos y asumen los mismos deberes, derivándose la obligación de vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente.
Tenemos entonces que cuando un hombre y una mujer deciden unir sus vidas en matrimonio, para formar una familia, están manifestando su voluntad libre de apremio y coacción para ello, y lo que es reconocido por el Estado como el núcleo central de la sociedad, sin embargo ante la complejidad de las relaciones interpersonales surgidas de manera sobrevenida durante el desarrollo de la convivencia, resulta imperioso para el Estado resguardar de igual manera el derecho fundamental de toda persona al libre desenvolvimiento de su personalidad.
Por tal motivo, el artículo 77 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, protege al matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado en el libre consentimiento y en la igualdad absoluta de los derechos y deberes de los cónyuges, extendiéndose dicha protección a las uniones estables de hecho entre un hombre y una mujer que cumplan los requisitos establecidos en la ley, las cuales producirán los mismos efectos que el matrimonio.
En contrapartida a lo anterior, se tiene de igual forma que, ante causales precisas establecidas en la norma sustantiva, fue regulada la figura del divorcio, lo que doctrinalmente se ha conceptualizado como la ruptura legal del vínculo conyugal o de un matrimonio válidamente contraído entre un hombre y una mujer ante la autoridad competente.
Es así como en nuestra legislación se encuentran estatuidas dos (2) formas de disolver el vínculo matrimonial, tal como se encuentra sentado en el supuesto de hecho contenido en el artículo 184 del Código Civil, siendo el primero de ellos, por la muerte de alguno de los cónyuges, y el segundo es a través de la acción de divorcio, el cual se logra a través de la instauración de un procedimiento judicial a fin de alcanzar el cese o la extinción de la relación conyugal.
En tal sentido, el artículo 185 del Código Civil, señala de manera expresa las causales para que ocurra la disolución del vínculo matrimonial, el cual dispone:
“Son causales únicas de divorcio:
1º El adulterio.
2º El abandono voluntario.
3º Los excesos, sevicia e injurias graves que hagan imposible la vida en común.
4º El conato de uno de los cónyuges para corromper o prostituir al otro cónyuge, o a sus hijos, así como la connivencia en su corrupción o prostitución.
5º La condenación a presidio.
6º La adición alcohólica u otras formas graves de fármaco-dependencia que hagan imposible la vida en común,
7º La interdicción por causa de perturbaciones psiquiátricas graves que imposibiliten la vida en común. En este caso el Juez no decretará el divorcio sin antes procurar la manutención y el tratamiento médico del enfermo.
También se podrá declarar el divorcio por el transcurso de más de un año, después de declarada la separación de cuerpos, sin haber ocurrido en dicho lapso la reconciliación de los cónyuges.
En este caso el Tribunal, procediendo sumariamente y a petición de cualquiera de ellos, declarará la conversión de separación de cuerpos en divorcio, previa notificación del otro cónyuge y con vista del procedimiento anterior”.

En ese mismo orden de ideas la misma Sala Constitucional en sentencia 1070 de fecha 9 de diciembre de 2016, expediente No. 16-0916, expreso lo siguiente:
“(…)En aras de desarrollar una mayor plenitud en el goce de la vida y para consagrar el cometido de unidad e integración en el Estado Social de Derecho y Justicia, no puede avalar el encasillamiento de la causales para la solicitud del divorcio establecido en el artículo 185 del Código Civil, por cuanto éstas cercenan derechos fundamentales que influyen en el devenir de la vida en familia y comunidad de las personas, por ello ya no resulta necesario encontrarse inmerso en alguna de las situaciones previstas en el artículo 185 eiusdem para iniciar el procedimiento de divorcio…. (omissis)… Por lo tanto, el matrimonio se erige como la voluntad de las partes, nacida del afecto, para lograr los fines de la vida en pareja y durante su lapso de vida constituir el pilar fundamental de la sociedad organizada: la familia. Así pues, en nuestra sociedad el contrato de matrimonio nace a través de un vínculo afectivo de libre consentimiento preexistente entre dos personas de distinto sexo, mediante el cual se genera una serie de derechos y deberes con el fin de realizar una vida en comunidad. Dentro de este orden de ideas, la institución romana del affectio maritalis trataba acerca de la voluntad de ser marido o de ser mujer, viniendo a ser el sustento fundamental del matrimonio, por lo que ha de ser continua y su ruptura desembocaba en el divorcio. …(omissis)… En este sentido, al momento en el cual perece el afecto y cariño ocurre el nacimiento del desafecto, el cual es definido por la Real Academia Española como la falta de estima por algo o alguien a quien se muestra desvío o indiferencia. Dicho desafecto consiste en la pérdida gradual del apego sentimental, habiendo de una disminución del interés por el otro, que conlleva a una sensación creciente de apatía, indiferencia y de alejamiento emocional, lo que con el tiempo lleva a que los sentimientos positivos que existían hacia el o la cónyuge cambien a sentimientos negativos o neutrales…. (omissis)… En este orden de ideas, la doctrina del divorcio solución no constituye una nueva causal de disolución del vínculo conyugal que modifique el elenco contenido en la ley, sino tan solo una concepción o explicación del divorcio como causa excepcional de extinción del matrimonio. En consecuencia, considera esta Sala que con la manifestación de incompatibilidad o desafecto para con el otro cónyuge apareja la posibilidad del divorcio en las demandas presentadas a tenor de lo dispuesto en el artículo 185 y 185-A, que conforme al criterio vinculante de esta Sala no precisa de un contradictorio, ya que se alega y demuestra el profundo deseo de no seguir unido en matrimonio por parte del cónyuge-demandante, como manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona, que difiere de las demandas de divorcio contenciosas…”

De todo lo anterior, se verifica con meridiana claridad que en dicha sentencia de carácter vinculante, por una parte se señaló que las causales de divorcio establecidas en el artículo 185 del Código Civil, no revisten un carácter taxativo sino enunciativo, pudiendo en consecuencia los cónyuges solicitar el divorcio por una causal genérica diferente a las establecidas en el Código, conforme a lo sentado en la jurisprudencia, tal como la incompatibilidad de caracteres o falta de afecto marital, tanto de manera conjunta como de forma separada.
Ahora bien, en el caso de autos, el solicitante acompañó a los autos los siguientes instrumentos:
Al folio ocho (08), cursa copias simples de las Cédulas de Identidad Nros. V-12.041.475 y V-10.694.335, correspondiente a los ciudadanos Derecho FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA y ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, respectivamente, asimismo, cursa copia simple del Inpreabogado Nº 137.322, correspondiente a la Abogada FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA, quedando evidenciada la identidad de la solicitante y su conyugue.
Al folio nueve (09), cursa copia simple de Certificado de Registro de Vehículo.
Desde el folio diez (10) hasta el folio doce (12) y sus respectivo vto, cursa en copias simples contrato de Compra-Venta.
Al folio trece (13), cursa en copia simple documento de Declaración Jurada de Origen y Destino de Fondos.
Al folio catorce (14) y su vto, cursa Copia Certificada del Acta de Matrimonio de los ciudadanos FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA y ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, levantada por la Oficina de Registro Civil del Municipio Zamora del estado Bolivariano de Miranda, según consta acta de matrimonio anotada bajo el Nº 18, Tomo I, Folio 18 de fecha doce (12) de febrero del año dos mil veintiuno (2021), desprendiéndose de dicha acta que los ciudadanos FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA y ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, contrajeron matrimonio por ante la nombrada autoridad civil, este tribunal le otorga valor probatorio de conformidad con lo que disponen los artículos 1.357 y 1.384 del Código Civil, en concordancia con lo dispuesto en el artículo 429 del Código de Procedimiento Civil, con lo cual ha quedado demostrado el vínculo jurídico que une a los solicitantes, y así se establece.

Así las cosas, demostrada la existencia del vínculo conyugal, y siendo que conforme a la manifestación de los solicitante en la cual cesó la convivencia, lo que conlleva al cese de las obligaciones derivadas del dicho vínculo, siendo que además que manifestaron por su parte la falta absoluta del afecto y amor que propicio la unión conyugal, alegato este que conforme a los criterios explanados a lo largo de la presente decisión, no requieren de un contradictorio, por nacer esta manifestación de un sentimiento intrínseco de la persona, y en ese sentido no existe prueba del sentimiento de falta de amor o desafecto, pues ello no está ligada a condiciones ni a hechos comprobables, observándose además que el ciudadano ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, al momento de ser notificado de manera personal de la presente solicitud de divorcio, estuvo de acuerdo en todos los términos de la misma, y siendo debidamente notificado la representación del Ministerio Público, quien no realizó objeción alguna a la solicitud de divorcio planteada, esta juzgadora no observa vicios que acarreen la nulidad de las actuaciones cumplidas, y habiendo dado cumplimiento al deber que impone el artículo 509 del Código de Procedimiento Civil, y tomando en cuenta los criterios de justicia y de razonabilidad señalados ut supra y con especial atención y acatamiento a lo dispuesto en los artículos 2, 26 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que obligan al juez a interpretar las instituciones jurídicas tomando en consideración los actuales principios que fundamentan el sistema social de derecho y que persiguen hacer efectiva la justicia, y garantizar a los cónyuges el derecho al libre desenvolvimiento de su personalidad, forzosamente debe declarar PROCEDENTE la disolución del vínculo matrimonial contraído en fecha doce (12) de febrero del año dos mil veintiuno (2021), por los ciudadanos FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA y ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ. Y así finalmente se decide.

DECISIÓN

En virtud de los razonamientos precedentemente expuestos, este TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS PLAZA Y ZAMORA DE LA CIRCUNSCRIPCIÒN JUDICIAL DEL ESTADO BOLIVARIANO DE MIRANDA, administrando Justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, emite los pronunciamientos siguientes:
PRIMERO: Declara CON LUGAR la solicitud de DIVORCIO presentada la Profesional del Derecho FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA, venezolana, mayor de edad, titular de la Cédula de Identidad Nº V-12.041.475, inscrita en el Instituto de Previsión Social del Abogado (IPSA) bajo el Nº 137.322., contra el ciudadano ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, venezolano, mayor de edad y titular de la Cédula de Identidad Nº V- 10.694.335.
SEGUNDO: En consecuencia, de lo anterior expuesto, se declara disuelto el vínculo matrimonial que unía a los ciudadanos FRANCISTH MARISOL HERNANDEZ MENDOZA y ELIECER FELIPE GOMEZ RODRIGUEZ, el cual contrajeron en fecha doce (12) de febrero del año dos mil veintiuno (2021), ante la Oficina de Registro Civil de Municipio Autónomo Zamora del estado Bolivariano de Miranda, según consta acta de matrimonio anotada bajo el Nº 18, Tomo I, Folio 18 del Libro de Registro Civil de Matrimonios del año 2021.
TERCERO: Remítase bajo oficio, copias certificadas de esta decisión, con inserción del auto de ejecución que se dicte, a la Oficina de Registro Principal del estado Bolivariano de Miranda y a la Oficina de Registro Civil de Municipio Autónomo Zamora del estado Bolivariano de Miranda.
CUARTO: Liquídese la comunidad conyugal.
Publíquese incluso en la página web www.miranda.tsj.gov.ve, regístrese y déjese copia certificada de la presente decisión conforme a lo previsto en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil. Cúmplase lo ordenado.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del TRIBUNAL PRIMERO DE MUNICIPIO ORDINARIO Y EJECUTOR DE MEDIDAS DE LOS MUNICIPIOS PLAZA Y ZAMORA DE LA CIRCUNSCRIPCIÒN JUDICIAL DEL ESTADO BOLIVARIANO DE MIRANDA, en Guatire, a los veinte (20) días del mes de enero del año dos mil veintiséis (2026). Años: 215° de la Independencia y 166° de la Federación.
LA JUEZ,


Abg. ADRIANA BEATRIZ REVANALES ARMAS.
LA SECRETARIA Acc,


Abg. PAMELA D. BLANCO P.
En esta misma fecha, se publicó la anterior decisión, siendo las tres de la tarde (03:00 pm). - Se dejará una copia debidamente certificada de la misma en el copiador de sentencias llevado por ante este Tribunal a tenor de lo establecido en el Artículo 248 del Código de Procedimiento Civil.-
LA SECRETARIA Acc,


Abg. PAMELA D. BLANCO P.










ABRA/PDBP/Zuleima
DIVORCIO
Exp: 14641