2M216-10

JUEZ: LIESKA DANIELA FORNES DÍAZ
ESCABINOS: ELENA DEL CARMEN VARGAS TOVAR
JOSUÉ RAFAEL RIVAS AGUILERA
SECRETARIO: ADELKIS JESÚS LAYA SALAZAR



De conformidad con lo establecido en el artículo 365 segundo aparte del Código Orgánico Procesal Penal, procede este Tribunal a publicar el texto íntegro de la sentencia condenatoria dictada contra los ciudadanos Rubén Gilberto Peralta Rojas, Luis Eugenio Rodríguez Alfonzo, Freddy Enrique Herrera Ballesteros y José Rafael Mendoza Hernández, publicada como fue la parte dispositiva en audiencia celebrada en fecha 21 de octubre de 2010.


IDENTIFICACIÓN DE LAS PARTES


Los ciudadanos enjuiciados en la presente causa manifestaron al Tribunal sus datos de identificación de la siguiente manera:


Freddy Enrique Herrera Ballesteros; venezolano, titular de la cédula de identidad N° V-15.040.208, de 30 años de edad, nacido el 2-8-1979, natural de Caracas, hijo de Dominga Herrera Ballesteros (V) Santander Herrera Gutiérrez (V), grado de instrucción 6to grado de educación básica, ocupación obrero en la construcción, estado civil soltero, residenciado en: Calle principal de la Alcabala, casa N° 6, detrás de Makro La Urbina, Petare, estado Miranda.

Rubén Gilberto Peralta Rojas; venezolano, titular de la cédula de identidad N° V-16.111.120, de 27 años de edad, nacido el 29/12/1983, natural de San Felipe, estado Yaracuy, hijo de Rubén Gilberto Peralta Socro (V) y María Clemencia Rojas Ramírez (V), estado civil casado, T.S.U. en Seguridad, laborando en Las Adjuntas, cerca de la Estación del Metro, Militar, Guardia Nacional, Sargento Segundo de la Primera Compañía del Destacamento 54, 4 años de servicio, residenciado en: Urbanización Luis Herrera Campins, calle principal sector 2, casa N° 29, San Felipe, estado Yaracuy.

Luis Eugenio Rodríguez Alfonzo, venezolano, titular de la cédula de identidad N° V-14.421.888, de 30 años de edad, nacido el 14/3/80, natural de Carúpano, estado Sucre, hijo de Luis Antonio Rodríguez Zapata (V) y Morela Alfonzo Ugas (V), T.S.U. en Seguridad, trabajando en la Primera Compañía, Destacamento 54, Guardia Nacional Bolivariana, Sargento Segundo, con 5 años en la institución, de estado civil soltero, residenciado: Urbanización Guayacán de Las Flores, sector 2, vereda 44, N° 3, Carúpano, estado Sucre.

José Rafael Mendoza Hernández, venezolano, titular de la cédula de identidad N° V-11.041.047, de 40 años de edad, nacido el 2/4/1970, natural de Caracas, hijo de Víctor Rafael Mendoza (F) y Rosa Valeria Hernández (V), grado de instrucción bachiller, ocupación obrero en el vivero ubicado en Club de Campo calle Golf, quinta Los Catires, San Antonio de Los Altos, residenciado en: Carretera Vieja Caracas - Los Teques, calle Ayacucho, sector 2, casa N° 2, al lado de la bodega de Zerpa, bodega “RAFAROLI”, Municipio Guaicaipuro, estado Miranda, estrado civil soltero.

FISCAL: JUAN RAMÓN CANELÓN, Fiscal Primero del Ministerio Público del estado Miranda.


DEFENSA: DUBRASKA SEGOVIA, inscrita en el I.P.S.A. nro. 110.187, defensora del acusado JOSÉ RAFAEL MENDOZA HERNÁNDEZ.


DORIS AVENDAÑO, inscrita en el I.P.S.A. nro. 55.026 y YOLANDA PEREIRA, inscrita en el I.P.S.A. nro. 66.450, defensora del acusado RUBÉN GILBERTO PERALTA ROJAS y LUIS EUGENIO RODRÍGUEZ ALFONZO.


MERCEDES ADRIÁN ÁLVAREZ, defensora pública del acusado FREDDY ENRIQUE HERRERA BALLESTEROS.


VÍCTIMA: PEDRO JOSÉ DÍAZ RAMÍREZ.




CAPITULO I
HECHOS Y CIRCUNSTANCIAS OBJETO DEL JUICIO


Señala el auto de apertura a juicio dictado en fecha 14 de enero de 2010 por el Tribunal de Primera Instancia en funciones de Control nro. 6 de este Circuito Judicial y sede, como hechos objeto del presente proceso, los siguientes:

El Ministerio Público, le atribuye a los ciudadanos HERRERA BALLESTEROS FREDDY ENRIQUE, PERALTA ROJAS RUBEN GILBERTO, RODRIGUEZ ALFONZO LUIS EUGENIO y MENDOZA HERNANDEZ JOSE RAFAEL; titulares de la cedula de identidad Nº V-15.040.208, V-16.111.120, V-14.421.888 y V-11.041.047; respectivamente; ser los autores y cómplices no necesarios de los hechos del día 17-10-09, en horas de la madrugada en la carretera del Topo, Sector El Tigrito, se encontraban los ciudadanos Pedro José Díaz, José David Pacheco y Alberto Alexander López Díaz, tomando unos tragos, cuando llego un vehículo Montecarlo del cual descendieron el ciudadano Herrera Ballesteros Freddy Enrique y los funcionarios uniformados de la Guardia Nacional Peralta Rojas Rubén Gilberto y Rodríguez Alfonzo Luis Eugenio, ambos armados, quedándose el conductor del vehículo Mendoza Hernández José Rafael, dentro del carro. Seguidamente los funcionarios uniformados Peralta Rojas Rubén Gilberto y Rodríguez Alfonzo Luis Eugenio, le ordenaron a los ciudadanos Pedro José Díaz, José David Pacheco y Alberto Alexander López Díaz, que se encontraban en el lugar que se pegaran contra un portón de la casa que se encontraba contigua y les mandaron a sacar todo lo que tenían en los bolsillo y en la cartera, procediendo el ciudadano Pedro José Díaz, a sacar su teléfono celular y cien mil bolívares de su cartera; en ese momento el efectivo de la Guardia Nacional Peralta Rojas Rubén Gilberto, simulo meterle al señor Pedro José Díaz, en el bolsillo sus pertenencias, apoderándose de ellas, por lo que Pedro José Díaz, reclamo, siendo amenazado por el funcionario con darle una cachetadas, por lo que la víctima, se ve constreñida a permitir el apoderamiento. Posteriormente los funcionarios militares realizaron disparos con sus armas, por lo que los testigos y la víctima corrieron en varias direcciones, de manera que los imputados abordaron el vehículo y se dirigieron a la estación Alí Primera del Metro de Los Teques, paralelamente los funcionarios del Instituto Autónomo de Policía del Estado Miranda recibieron comunicación, donde se les informaba del hecho acontecido, por lo que en las adyacencias de la estación Alí Primera del Metro de Los Teques detienen el vehículo Monte Carlos donde viajaban los imputados, luego de hacerles la revisión de ley le incautaron las armas que portaban los efectivos militares y al ciudadano Peralta Rojas Rubén Gilberto, le encuentran el teléfono celular propiedad de la víctima.

Respecto a la calificación jurídica atribuida al hecho precisó el Tribunal de Control:

El Ministerio Público, en su acto conclusivo de investigación presento acusación, por el hecho ocurrido en fecha 17-10-09, y este tribunal calificó y subsumió la conducta que le atribuye a los imputados PERALTA ROJAS RUBEN GILBERTO, RODRIGUEZ ALFONZO LUIS EUGENIO, HERRERA BALLESTEROS FREDDY ENRIQUE, y MENDOZA HERNANDEZ JOSE RAFAEL; titulares de la cedula de identidad Nº V-16.111.120, V-14.421.888, V-15.040.208 y V-11.041.047; respectivamente; plenamente identificado, como autores de los delitos ROBO AGRAVADO y USO INDEBIDO DE ARMA DE FUEGO, previsto sancionado en los artículos 458 y 281 del Código Penal, para los ciudadanos PERALTA ROJAS RUBEN GILBERTO y RODRIGUEZ ALFONZO LUIS EUGENIO y el delito de ROBO AGRAVADO EN GRADO DE COMPLICE NO NECESARIOS, previsto sancionado en el artículo 458, en relación con el articulo 84 numeral 3 del Código Penal, para los ciudadanos HERRERA BALLESTEROS FREDDY ENRIQUE y MENDOZA HERNANDEZ JOSE RAFAEL.


En la oportunidad indicada en el artículo 344 in fine del Código Orgánico Procesal Penal, el Fiscal del Ministerio Público expuso su acusación supra señalada, posteriormente, la defensa presentó en audiencia sus argumentos como sigue:

La Dra. Doris Avendaño, quien asiste al ciudadano Rubén Gilberto Peralta Rojas:

“Luego de oír la ratificación del Ministerio Público esta defensa debe decir que nuestro defendido es inocente de los hechos que el Ministerio Público ratifica en su acusación por el delitos de Robo agravado y uso indebido de arma de fuego 458 y 281 del Código Penal Venezolano, corresponderá al Ministerio Público durante el debate demostrar que nuestra defendido es culpable, y asimismo se demostrará la inocencia del mismo, solicito se de cumplimiento a lo establecido en el artículo 129.1 del Código Orgánico Procesal Penal y se hagan comparecer todos los medios de pruebas ofrecidos con anterioridad en esta causa, es todo”.

La Abg. Mercedes Adrián Álvarez, defensora pública del acusado Freddy Enrique Herrera Ballesteros, manifestó:

“El Ministerio Público acusó a mi defendido por el delito de Robo agravado en grado de cómplice no necesario, esta defensa quiere resaltar que la finalidad del juicio oral y público es que el Tribunal escuche a las víctimas y testigos promovidos y se pronuncie sobre la culpabilidad o inocencia de los mismos, esta defensa quiere resalta que el delito por el cual es acusado, y se requiere que éste haya facilitado la participación antes, durante o después de cometer el hecho, la responsabilidad penal es individual, no le corresponde a la defensa demostrar la inocencia, debido al principio de presunción de inocencia, es al Ministerio Público al que le corresponde demostrar la culpabilidad de las personas traídas el día de hoy al presente juicio, mi defendido Freddy Herrera Ballesteros, es inocente del delito por el cual se le acusó y solicito presten atención a las declaraciones y que si prevalece alguna duda ésta debe prevalecer a los acusados, es todo”.

La Abg. Dubraska Segovia, defensora del acusado José Rafael Mendoza Hernández, expuso:

“Siendo el día de hoy la oportunidad legal para el juicio oral y público en contra de mi defendido, el cual el Ministerio Público acusó por el delito de Robo agravado como cómplice no necesario, esta defensa niega, rechaza y contradice la acusación Fiscal, y quiere resaltar el contenido del artículo 13 de nuestro Código Orgánico Procesal Penal, hemos escuchado al representante del Ministerio Público relatar una serie de presuntos hechos que llevaron a la apertura del presente juicio, pero lo realmente importante es la búsqueda de la verdad de los hechos ocurridos el 17/8/2009, a la defensa no le corresponde demostrar la culpabilidad de mi defendido, es al Ministerio Público al que le corresponde demostrar la culpabilidad del mismo y a mi defendido lo asiste el principio de presunción de inocencia, y ratifica los medios de pruebas evacuados y admitidos en su oportunidad los cuales son útiles, necesarios para el esclarecimiento de los hechos, en cuanto a los medios de pruebas ofrecidos por el Ministerio Público la defensa no tienen ninguna objeción ya que los mismos fueron admitidos en su oportunidad legal, es todo”.

El Abg. Jadalla Charani, defensor del acusado Luis Eugenio Rodríguez Alfonzo, expuso:

“Rechazó en su totalidad la argumentación del Fiscal porque gira alrededor de una fecha falsa, si vemos que el hecho ocurrieron el 16/10/2009 a las 10:30 de la noche esto según la declaración de la victima Pedro Díaz y no el 17 de octubre en horas de la madrugada como dice el Fiscal Daniel Flores y expresa con circunstancias del hecho y lo atribuye a una sóla persona, el Fiscal atribuye el hecho a una sóla persona y excluye a mi defendido del hecho, el artículo 470.1 exime participación del hecho de mi defendido y no es necesario la participación de varias personas. Hay varias jurisprudencia de la Sala de Casación Penal con ponencia de la Magistrada Blanca Rosa Mármol, dice que cuando hay varias personas acusadas se debe individualizar a cada una de ellas y no en conjunto y analizar los medios de pruebas por individual. Hay una falacia en la acusación el señor Pedro Díaz dice que no conoce a ninguna persona ni a funcionarios, el Fiscal Daniel Flores imputa a una persona específicamente y no coinciden los días unos dicen que es el 16 y otros 17 y el testigo David Pacheco, dice que no sabe nada que se lo había dicho la supuestamente la víctima, no hay prueba de parafina, no hay pruebas de que hay tal robo, hay un invento de delito y un ensañamiento del Fiscal y la supuestamente víctima. ¿Dónde está la factura para demostrar que efectuó un robo?; el propietario Pedro Díaz no habla de disparos, ningún testigo habla de disparos, hay que examinar las armas y las balas, la mayoría son inocentes si un Guardia Nacional anda con su arma y le han dicho que hay un robo y había un grupo de personas cometiendo delitos, el día viernes y no el 17. Solicito la nulidad de la misma porque fue admitida con falacias, los demás testigos no dicen que hay un robo son testigos presenciales y no dicen que el señor le quitó el celular, pero el señor Pedro Díaz, es un señor falaz, el Ministerio Público debería pedír la factura a ver si es robado o no, si proviene de forma lícita o ilícita y los cien mil bolívares no dice si son de actual circulación, no ha demostrado que un Guardia se lo ha quitado, quiero solicitar que la decisión se haga en base a la jurisprudencia de la Dra. Blanca Mármol León, que sea individualizada la participación, yo he solicitado la admisión de unas pruebas testimoniales, los ciudadanos PEDRO DÍAZ, JOSÉ PACHECO y ALBERTO LÓPEZ y la declaración del Fiscal DANIEL AUGUSTO FLORES. Es todo”.

Los ciudadanos acusados ut supra identificados, informados del precepto constitucional contenido en el artículo 49 numeral 5 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, así como de los hechos que le son atribuidos por el Fiscal del Ministerio Público y la calificación jurídica, manifestaron su voluntad de no declarar.

Conforme al artículo 360, encabezamiento, del Código Orgánico Procesal Penal, terminada la recepción de las pruebas, el Fiscal del Ministerio Publico expuso sus conclusiones:

“Hemos llegado al final del juicio, donde el Ministerio Público ha logrado probar la responsabilidad penal de cuatro acusados por unos hechos ocurridos en fecha 17-10-2009, siendo las conclusiones un recorrido procesal de los medios de prueba que se han evacuados, en primer lugar, en el inicio del juicio se obtuvo el testimonio de dos funcionarios José Pabón Dámaso Argüello, quienes lograron la aprehensión de las personas que se encontraban dentro de un vehículo Montecarlo de color verde, siendo trasladados a la comisaría, verificándose allí que portaban un teléfono marca Sony Ericsson, iniciándose la causa en virtud de que tres persona estaban reunidas en el sector el Tigrito, donde llegaron dos funcionarios en compañía de dos civiles, uno de los civiles se quedó en el vehículo Montecarlo, y la otra persona acompañó a los funcionaros, colocándolos contra la pared, sacando las pertenencias de cada uno de ellos, por ello en el juicio fue oída la declaración de los ciudadanos José David Pacheco, quien señaló que efectivamente llegó el vehículo Montecarlo con los dos funcionarios, portando armas de fuego, adminiculando ese testimonio, verificamos que se produce la aprehensión con posterioridad, pero también esta el testimonio de la víctima Pedro José Díaz Ramírez, quien es conteste con el ciudadano José Pacheco, ya que dicen que efectivamente llegaron dos funcionarios, quienes portando armas de fuego en compañía de un civil, y otro montado en el Montecarlo de color verde, diciendo que tales funcionarios los pegaron contra la pared, señalando la víctima que cuando se dio cuenta que no estaba su dinero ni el teléfono, el funcionario le indicó que le daría una cachetada, por lo que procedieron a colocar la denuncia, encontrándose en el comando esas personas y sus objetos. También tenemos la declaración del ciudadano Renzo Tabares, quien señaló que conoce a las cuatro personas acusadas, de los cuales dos son militares que prestaban servicios en una construcción, donde se encontraban ingiriendo licor, donde a cierta hora se retiran del lugar, con la intención de comprar pollo, es decir las cuatro personas estaban juntas antes de la comisión del hecho, circunstancia que no fueron objeto de contradicción, evidenciándose que luego de que despojan a la víctima, fueron aprehendido por funcionarios del Instituto Autónomo de Policía del estado Miranda, por lo que debemos individualizar la conducta de cada persona que se encontraba en el sitio, los funcionarios llegan armados, con dos armas tipo fusil, que son armas de guerra, armas largas, en este caso se deja constancia de un reconocimiento legal, de acuerdo a la declaración de Enmanuel Quintero. Para que se configure el delito de Robo agravado, las personas observan que son funcionarios militares que se encontraban bebiendo, cuya acción de llegar al sitio y pedir documento no se encuentra justificada, esas personas estaban prestando servicio con armas que el estado les entrega, ellos llegan a ese sitio, siendo que las víctimas acceden a lo que estos funcionarios le dicen, y aún así, en ese acto no justificado, logrando quitarle una cantidad de dinero y un teléfono, por lo tanto tal acción es un delito, considerando el Ministerio Público que los funcionaros son autores de los delitos de Robo agravado, uso indebido de arma de fuego; y con relación a los civiles, el ciudadano José Mendoza, era la persona que conducía el vehiculo, llega con los funcionaros al sitio, donde despojan las pertenencia y luego son interceptados por los funcionarios demostrándose que esas personas venían juntas, nunca señalaron algo contrario, por lo que considera el Ministerio Público la comisión del delito de Cómplice en el Robo agravado. En cuanto a al ciudadano Herrera Freddy, es la persona que se baja con los dos funcionarios, ya que la víctima y el testigo señalaron que esa persona arremetió contra otro de los presentes de manera injustificada, de igual modo fue interceptado por los funcionarios policiales, no manifestándole una acción justificada, no alegando que estaba privado de su libertad, ni señaló lo que había ocurrido. Por lo tanto, al haberse practicado el reconocimiento, la inspección técnica en el sitio, donde se logró la aprehensión, el reconocimiento de los objetos incautados, permite en este caso configurar la presencia de armas de fuego. El objeto que le fue despojado a la víctima, quien formuló denuncia, más la inspección técnica de un vehículo, que fue el que llegó al sitio donde ocurrió el hecho, un Montecarlo color verde, que fue interceptado por los funcionarios de la policía del estado Miranda. Por lo tanto, de los medios de pruebas ofrecidos en el juicio, tenemos el testimonio de la víctima, quien señaló donde ocurrió, como ocurrió y qué fue despojado, al igual que el testigo que se encontraba con él en esa oportunidad, la declaración de los funcionarios que practicaron el procedimiento, incautaron las armas, por lo cual el Ministerio Público considera que son responsables los funcionarios Rubén Gilberto Peralta Rojas y Luis Eugenio Rodríguez Alfonso, de los delitos de Robo agravado, previsto y sancionado en el artículo 458 Código Penal, así como el delito de Uso indebido de arma de fuego, previsto y sancionado en el artículo 281 del mismo Código, y con relación a José Rafael Mendoza Hernández y Freddy Enrique Herrera Ballesteros, hubo una participación más atenuada, actuando como cómplices no necesarios en el Robo agravado, solicitando el Ministerio Público, una sentencia condenatoria en contra de los acusados, es todo.

Acto seguido manifiesta la Defensa como conclusión:

La Defensora Yolanda Pereira:

“Como punto previo paso a dar lectura al articulo 458 del Código Penal, y quiero acotar que mis defendidos para el momento de los hechos se encontraban armados y uniformados por cuanto prestan servicios al estado venezolano, ahora bien, para que exista robo agravado, debe haber un constreñimiento a la víctima, bajo amenaza de muerte y obligada a entrega el objeto. La acusación presentada por el FiscalÍa Primera del Ministerio Público, fue admitida por el Tribunal Sexto de Control, e iniciado el juicio, el Fiscal ratifica la acusación, y la defensa formula alegatos en contra de la misma, no logrando el Ministerio Público demostrar la responsabilidad penal, ya que los órganos de prueba promovidos, como los funcionarios del Instituto Autónomo de Policía del estado Miranda, comisaría Los Nuevos Teques, José Pabon y Dámaso Argüello, no fueron contestes, ya que los mismos quedaron desvirtuados por la víctima y testigos promovidos por el Ministerio Público. El testigo José David Chirinos, a preguntas formuladas, contestó que no vio que a su compañero Pedro Ramirez se le haya perdido algo de sus pertenencias, que todos colocaron sus cosas en el piso, y que fueron recogidas por ellos mismos, y que una vez que se van fue que Pedro Ramírez le dice a José Chirinos que el teléfono y los cien bolívares se le habían perdido. Asimismo manifestó que no fue agredido ni amenazado con arma de fuego, declaración esta que no coincide con la de los funcionarios estadales, pues se contradicen, en las preguntas realizadas por la defensa contestó que no fue amenazado y que ellos tenían sus armas normales por ser guardias nacionales, por lo cual nuestros defendidos en ningún momento amenazaron a las víctimas, e igualmente señaló que el tenia un billete de cien bolívares y los funcionarios le mostraron billetes de veinte e igualmente no logró constatar que el teléfono que le fue mostrado se trataba del suyo, asimismo cabe destacar que nuestros defendidos no fueron revisados en presencia de testigos, siendo jurisprudencia reiterada que la inspección de personas debe ser avalada por testigos. Observa esta defensa que a los autos no cursa factura alguna que demuestre la propiedad de los objetos, no pudiendo el Ministerio Público demostrar los hechos que le atribuye a nuestros representados, quedando demostrada la inocencia, siendo que la inspección realizada por los expertos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalisticas no demostró nada ya que el experto manifestó que los hechos sucedieron en la estación del Metro, no siendo ello así pues sucedieron en el sector el Tigrito. De igual modo el experto Enmanuel Quintero manifestó que el teléfono se encontraba apagado, por lo que solicitamos de conformidad con lo establecido en el artículo 22 del Código Orgánico Procesal Penal, la apreciación de las pruebas según la sana critica, máximas de experiencia, y de conformidad con lo establecido en el artículo 366 solicitamos una sentencia absolutoria a nuestros representados Luis Eugenio Rodríguez Alfonso y Ruben Gilberto Peralta Rojas, pues no son azotes de barrio, y tienen reconocida moral, e igualmente invocamos el artículo 24 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, referido a que la duda que favorece a mis defendidos, ya que todos los órganos de pruebas evacuados nos demostraron el hecho imputado por la representación Fiscal, es todo.

La Defensora Mercedes Adrián expuso sus conclusiones:

“La defensa rechaza una vez mas el delito de cómplice no necesario imputado por el Ministerio Público a Freddy Herrera, pues tal como lo explicó la colega de la defensa, el Código Penal señala el delito, y deben haber unos supuestos para que se configure, tiene que haber amenaza a la vida, siendo que a la víctima la defensa le pregunto de manera reiterada si le habían amenazado y éste contestó que no, no sucediendo así en este caso la violencia, por lo que no se configura el delito, ya que solo se dijo que venían de beber, que era de noche, y dice uno de ellos que le indicaron que pusiera sus cosas allí, y posteriormente según dijo José Pacheco, cuando ellos se fueron, él dijo me falta el celular, y se le preguntó ¿usted vio? y dijo que no a los fines de identificar si era su celular, el cual, según fue decomisado sin testigo alguno, y de acuerdo a la jurisprudencia, debe haber presencia de testigos, exigiendo la ley que realmente este probado el hecho El Fiscal trajo un testigo, José David Pacheco, él dijo que no vio, y a Pedro José Ramírez la defensa le pregunto si estaba seguro si era su celular, y contestó que no tenía tarjeta y no pudo saber si era el suyo, no obstante para demostrar que era ese el celular, acudió el experto Enmanuel Quintero, a quien se le preguntó quien le llevó el objeto y éste dijo que se lo dieron en la mano, y la ley habla de la cadena de custodia a los fines de evitar que lleguen al lugar objetos que no corresponden, debiendo estar precintados para evitar que se confundan con otros, ya que esa evidencia tiene que ir limpia, para garantizar que la evidencia sea la misma que se incautó. La Fiscalia del Ministerio Público no presentó ningún documento que demostrara la propiedad de los objetos a los fines de hacer una comparación con la experticia que permitiera ver los seriales, además los funcionarios policiales señalaron que no había testigos del hecho, y en el sitio no se incautó nada ilegal. Hay argumentos del Fiscal que no son válidos, ya que cuando un funcionario se acerca a un ciudadano, debe informarle del precepto constitucional, por lo que el uso de un derecho constitucional no hace cómplices a mi defendido. No quedó demostrado en el juicio los supuestos de hecho del tipo delictivo de Robo agravado, ya que en ningún momento José Pacheco y Pedro Ramírez manifestaron que hubo violencia pues esta debe ser exteriorizada y ello no sucedió, no demostrándose de igual modo que mi defendido Freddy Herrera sea cómplice. Invoco el principio del indubio pro reo, que determina que si hay dudas debe dictarse una sentencia a su favor para no condenar a una persona que no tuvo intención alguna. En tal sentido la defensa solicita se haga justicia y se dicte una sentencia absolutoria y se le dé su libertad plena, es todo.


La Defensora Dubraska Segovia:

“El Ministerio Público acusa a mi defendido del delito de Robo agravado, previsto en el artículo 458 del Código Penal, por lo que la defensa niega los alegatos del Ministerio Publicó, ya que durante el debate se pudo observar claramente que los funcionarios policiales del estado Miranda, José Pabon y Dámaso Arguello, no afirman las imputaciones del Ministerio Público en los hechos por los cuales se les acusó, siendo desvirtuadas tales declaraciones por los testigos y víctimas promovidos por el Fiscal, ya que José Pacheco indicó que no fueron amenazados, ni despojado de sus pertenencias, ni apuntado con algún tipo de arma de fuego; Pedro Ramírez luego de que se fueron los funcionarios fue que le dijo que se le había perdido su celular y cien bolívares, lo cual sucedió en un sitio de poca visibilidad, no observando José Chirinos quien de la personas pudo haber tomado el celular de éste ciudadano ni el billete de cien bolívares, manifestando dicho testigo que en ningún momento fue despojado de sus pertenencias. Igualmente la víctima manifestó que él también colocó sus pertenencias en el piso, en un sitio alumbrado con luz artificial, y que luego fue que se percató que se le había extraviado su celular, y que en ningún momento fue amenazado ni apuntado con arma de fuego. Considera la defensa que el delito imputado solo existe en la psiquis del Fiscal del Ministerio Público. Solicito al Tribunal la desestimación de las testimoniales rendidas por los funcionarios Niyer Oropeza y Miguel Ángel Larez, ya que el primero señaló haber realizado una inspección en el sitio del suceso, no siendo ello cierto ya que los presuntos hechos ocurrieron en Lagunetica, sector El Tigrito, y en cuanto al segundo, el mismo manifestó no recordar absolutamente nada. Invoco el principio del in dubio pro reo, conforme al artículo 24 de la carta magna, es todo”.

Las partes no hicieron uso del derecho a réplica.

la Juez del Tribunal impuso a los acusados acerca del contenido del artículo 360 parte in fine del Código Orgánico Procesal Penal, y pasa a preguntarle acerca de su deseo de declarar, quienes manifestaron, previamente informado del contenido del artículo 49.5 Constitucional:

Rubén Gilberto Peralta Rojas: “Soy inocente de lo que se me acusa”.

Luís Eugenio Rodríguez Alfonzo: “Me declaro inocente de todo lo que se me acusa”.

Freddy Enrique Herrera Ballesteros: “Soy inocente y espero que se haga justicia”.

José Rafael Mendoza Hernández: “Soy inocente de lo que se me acusa.”
En los términos antes expuestos quedó planteada la controversia sometida a conocimiento de este Tribunal. Seguidamente analizaremos el resultado de la prueba recibida en las audiencias celebradas en fecha 13, 20 y 30 de septiembre, 8, 15 y 21 de octubre de 2010.

CAPITULO II
HECHOS QUE EL TRIBUNAL ESTIMA ACREDITADOS


Finalizado el debate oral y público, consideran quienes suscriben el presente fallo que ha quedado plenamente demostrado que los ciudadanos Rubén Gilberto Peralta Rojas y Luis Eugenio Rodríguez Alfonzo son culpables de la comisión de los delitos de robo agravado –a mano armada- y uso indebido de arma de fuego y los ciudadanos Freddy Enrique Herrera Ballesteros y José Rafael Mendoza Hernández, son culpables por su participación, como cómplices, en la comisión del delito de robo agravado –a mano armada-.

Seguidamente se valora la prueba practicada en juicio y que originó tal convicción en los juzgadores, siguiendo para ello el sistema de la sana crítica, observando las reglas de la lógica, los conocimientos científicos y las máximas de experiencias.

Se recibió en audiencia la declaración del ciudadano José Domingo Pabón Capacho, debidamente juramentado manifestó sus datos de identificación de la siguiente manera: titular de la cédula de identidad N° V-11.972.323 (mostró documento) de 37 años de edad, grado de instrucción bachiller en Ciencias, ocupación Detective adscrito a la Comisaría de Los Nuevos Teques, Región Policial N° 1 del Instituto Autónomo de Policía del Estado Miranda, con 15 años y 6 meses de servicio, residenciado en Los Teques, quien acerca del hecho propuesto como objeto de prueba en el presente debate, manifestó:

“Yo estaba de labores de patrullaje en la Avenida Bermúdez, recibía llamada de la Central indicando que un vehículo de color verde con uno militares, se encontraban por el Sector Lagunetica, Aquiles Nazoa, una vez que la Central radia, nos ponemos alerta sobre las características del vehículo y enfrente de la estación Alí Primera, veo la unidad, la intercepto, había unos ciudadanos vestidos de militares y armas largas, se bajan dos ciudadanos civiles, les hago la inspección y no les encuentro nada ilegal, y los militares me dicen `comando estamos de recorrida`, les indiqué que se trasladaran a la comisaría de Los Nuevos Teques. Una vez en la Comisaría, se presenta la unidad de Lagunetica con tres ciudadanos y señalan a los aprehendidos como quienes les despojaron de sus pertenencias, dinero, prendas y un celular. Les digo a los funcionarios que cedieran sus armas y ellos un poco molestos sacan sus pertenencias y entregaron sus pertenencias y los fusiles. Indicó una de las víctimas que ese era el celular que le habían despojado. Trajeron unos cartuchos percutidos. Les indiqué que el ciudadano los señala con las personas que les despojaron de sus pertenencias y habían efectuado varios disparos, y me indicaron las autoridades que los pusiera en resguardo, es todo”.

El representante del Ministerio Público preguntó:

¿De los hechos que narró recuerda la fecha y hora de los mismos? Respuesta: eso fue como a las 12 de la noche del 17, no recuerdo el mes. ¿Cómo tuvo conocimiento de los hechos? Respuesta: recibí llamada de la Central de Comunicaciones donde indican que tuviera alerta sobre un vehículo Monte Carlo donde se trasladaban unos ciudadanos que habían robado a unas personas en Lagunetica. ¿Con quién estaba? Con Damaso Arguello, unidad 623 ¿Dónde se produce la aprehensión? Respuesta: En el semáforo del Metro Alí Primera. ¿Cuántas personas se bajaron del vehículo? Respuesta: dos civiles y dos uniformados de militar. ¿Se encontraban armados? Respuesta: Los militares sí. ¿Cuál fue la actitud de los civiles? Respuesta: Se bajaron normal no tuvieron agresividad, les quité la cédula y no tenían ninguna solicitud en el sistema SIPOL., y el que iba manejando nos dijo que iban a comprar unas cosas. ¿Los ciudadanos civiles le indicaron que estaban allí en contra de su voluntad? Respuesta: No. ¿Una vez que se logra la aprehensión de los mismos qué hace? Respuesta: Los traslado a la Comisaría de Los Nuevos Teques. ¿Cuáles fueron los objetos incautados en el procedimiento? Respuesta: A los dos civiles no se les encontró nada, cuando llegamos al Comando les indiqué a los funcionarios que me entregaran sus armas, ellos colocaron las mismas y colocaron sus pertenencias, y sacó uno de ellos el celular. ¿Quién sacó el celular, uno de los civiles o militares? Respuesta: Fue uno de los militares. ¿Se apersonaron los testigos y víctima del hecho a la Comisaría? Respuesta: Si, y señalaron a las personas, y que ese era el vehículo, el carro donde andaban. ¿Qué le dijo la víctima que le habían despojado? Respuesta: Unas prenda, celular y dinero. Cesaron las preguntas.

La defensa del acusado Rubén Gilberto Peralta Rojas, Abg. Yolanda Pereira, preguntó:

¿En su declaración usted señala que recibió una llamada telefónica y se dirige al sitio donde esta ocurriendo el hecho punible? Respuesta: La Central radia que un vehículo está en la parte alta del sector Lagunetica, allá no sé que pasó, supuestamente estaban cometiendo un robo, yo estaba en la Bermúdez y cuando vamos llegando a la estación del Metro veo al vehículo que están radiando y realizo el procedimiento. ¿Usted decretó la aprehensión. ¿Usted pudo detectar a las personas que venían bajando? Respuesta: los veo y les indico que se detengan, veo a los ciudadanos y les indicó que bajen, y les indicó que me acompañen a la Comisaría de Los Nuevos Teques, y me indican que por qué si andaban uniformados, yo les explico y me acompañaron. ¿Cuándo llegó al Comando en presencia de quién registró a los ciudadanos? Respuesta: No señorita, en el Comando se presentan una unidad con las personas agraviadas y los señalan, es cuando ellos sacan sus pertenencias y uno de ellos saca el celular. ¿En presencia de quién en el Comando, ustedes registraron a las personas que estaban dentro de ese vehículo? Respuesta: En la primera parte en el Metro no estaban testigos, a los civiles los registro yo y no les encuentro nada ilegal, dentro del Comando no tengo testigos, yo y mi compañero. Cesan las preguntas.

La defensa del acusado Rafael Mendoza Hernández, Abg. Dubraska Segovia, preguntó:

¿Usted cómo tiene conocimiento de los hechos sucedidos? Respuesta: Me encontraba de servicio en la Avenida Bermúdez, y llaman a la Central e indican que un grupo de personas habían despojados a unas personas de sus pertenencia y había efectuado varios disparos, nosotros estamos escuchando la novedad y luego la Central radia el vehículo e indica a todas las unidades que estén pendiente del hecho. ¿Qué se encontraba haciendo en ese sector cuando recibe llamada? Respuesta: esa es la zona asignada para el patrullaje. ¿En qué parte intercepta a esas personas? Respuesta: cuando voy a cruzar a la altura del semáforo del Metro, los veo y comento con mi compañero. ¿Si esa no es su zona, a que se dirigía a esa zona? Respuesta: la Central me da la orden ¿Cuándo intercepta esas personas qué les dice? Respuesta: les doy la voz de alto, ellos apagan el vehículo y le realizamos la inspección a los civiles y les indicó a los militares la novedad y que me acompañaran. ¿En ese momento les realiza la inspección a los ciudadanos? Respuesta: a los civiles si. ¿Había testigos al momento de realizar la inspección? Respuesta: no. ¿Qué logra incautar? Respuesta: no le incauté nada ilegal. ¿El vehículo fue inspeccionado? Respuesta: No, le indicamos que nos siguiera a la Comisaría. ¿Dónde fue aparcado el vehículo? Respuesta: en la entrada donde el comisario aparca el vehículo, adentro de la Comisaría. ¿Indica que llegaron varias personas a la Comisaría, puede explicar? Respuesta: si en ese momento llega la unidad de Lagunetica con varios testigos, y éstos los señalan. ¿Cuántas personas llegaron en ese momento con la unidad policial? Respuesta: había cuatro o tres. ¿Con quienes llegaron esas personas? Respuesta: con el Inspector de Lagunetica. Cesaron las preguntas.

La defensa del acusado Freddy Enrique Herrera Ballesteros, Abg. Mercedes Adrián Álvarez, preguntó:

¿Tuvo conocimiento a través de la Central de trasmisiones del presunto robo? Respuesta: si. ¿Personalmente no presenció los hechos. Respuesta: no. ¿Manifestó aquí en Sala que detuvo un vehículo y a los civiles los revisó y no les incautó ningún objeto de interés criminalístico. Respuesta: si. ¿Cuando recibió la llamada de la Central dónde se encontraba? Respuesta: en la Avenida Bermúdez. ¿Le indicó el nombre de la persona que trasmitió la llamada de la Central? Respuesta: no solamente radió la novedad. ¿Dónde se encontraba? Respuesta: en la Avenida Bermúdez. ¿Qué tiempo transcurrió desde que recibió la llamada hasta que detuvo el vehículo? Respuesta: no sé que tiempo pasó yo bajo por la Hoyada y cuando llego al Metro veo al vehículo. ¿Indique el tiempo aproximado? Respuesta: no sé qué tiempo pudo pasar. ¿Cuál fue la actividad suya y la de su compañero cuanto detienen al vehículo? Respuesta: la Central radia, veo al vehículo, lo paramos, se bajaron los señores civiles y luego los militares, no tomaron ninguna actitud agresiva. ¿Quién se comunicó con ellos usted o el funcionario Dámaso? Respuesta: yo. ¿Dónde se encontraba el funcionario Dámaso? Respuesta: me bajé rapidito y les indiqué lo que estaba pasando, el funcionario Dámaso se encontraba prestando apoyo. ¿Les realizó alguna pregunta a los ciudadanos civiles? Respuesta: no. ¿Les preguntó si se encontraban amenazados? Respuesta: no. ¿Usted se entrevistó con las personas que llegaron al lugar que decían ser víctimas? Respuesta: si. ¿Si habló con ellos se recuerda, si encontró algún síntoma de que esas personas habían ingerido licor? Respuesta: No, ellos me dijeron que los ciudadanos habían sido los que le habían quitado las pertenencias y que habían disparado al aire. ¿Usted percibió a través de sus sentidos algún síntoma de las personas que usted llama agraviadas habían ingerido licor. Respuesta: no me fijé. ¿Esas personas le dieron algún documento acreditando algo, le entregaron algún papel acreditando la propiedad de algo. Respuesta: no ellos señalaron al ciudadano, no me entregaron nada ¿Usted le tomó la denuncia? Respuesta: El compañero mío le realizó el acta de entrevista. ¿Cuando detuvo el vehículo estaba solo con su compañero, había algún testigo? Respuesta: no. Cesan las preguntas.

La defensa del acusado Luis Eugenio Rodríguez Alfonzo, Abg. Jadalla Charran, preguntó:

¿Usted señaló a cuatro personas quisiera que me indicara a las dos personas civiles y a las dos militares? Solicita el derecho de palabra el representante del Ministerio Público, Abg. Juan Canelón e indica: “Objeción, en este estado del proceso, no estamos en presencia de un reconocimiento, si el acusado lo realiza voluntariamente es distinto. Toma la palabra la juez e indica: “Se declara sin lugar la objeción, testigo conteste la pregunta realizada”. Solicita la palabra la defensa, la cual es concedida por la Juez en el siguiente orden: Abg. Yolanda Pereira: “Objeción no es el momento para realizar el reconocimiento de los acusado”. Abg. Mercedes Adrián. “No es el momento para realizar un reconocimiento, si lo realiza de manera voluntaria es distinto, solicito que el testigo no conteste la pregunta”. Abg. Dubraska Segovia: “Esta defensa también se opone, por no ser el momento procesal para que realice el reconocimiento de los acusados”. Toma la palabra la Juez y expone: “Se declara sin lugar las objeciones, porque la finalidad del presente juicio es el esclarecimiento de la verdad de los hechos, está rindiendo una declaración testimonial el ciudadano aquí presente, se dirige al testigo y le indica: conteste la pregunta”. Respuesta: los militares eran el de camisa manga larga azul y el otro joven de camisa blanca con franja negra –señala a los acusados Rubén Gilberto Peralta Rojas y Luis Eugenio Rodríguez Alfonzo-. ¿Diga a quién le pidió que sacara las pertenencias y sacó un celular y el dinero? Respuesta: El joven militar de camisa azul no sacó dinero, sólo celular. ¿Le presentaron alguna factura, que identifique al propietario? Respuesta: No, para ese momento no. ¿Solicitó que le entregaran la factura en algún momento? Respuesta: no. ¿Era de su propiedad o ajeno el teléfono celular? Respuesta: El dijo que era de él. ¿Diga la fecha, día y hora exacta que detuvo el vehículo y las personas? Respuesta: era de noche, como las 11:00 o doce de la noche, no recuerdo el día. ¿Estuvo en el momento que ocurrieron los hechos? Respuesta: no estuve. ¿A que hora ocurrieron los hechos del presunto despojo? Respuesta: En el momento que cometieron el despojo, la Central radia. ¿No pregunto lo de la Central, le pregunto a qué hora ocurrió el despojo? Respuesta: No sé, me imagino que como una o dos horas antes. ¿Examinaron el arma para ver si el arma fue disparada? Respuesta: No. ¿Escuchó algún disparo? Respuesta: No. Cesaron las preguntas.

La Juez profesional preguntó: ¿Cómo traslada a los ciudadanos al Comando? Respuesta: Les dije que me acompañaran a la Comisaría siguieron en su vehículo y la unidad detrás. Cesó el interrogatorio.

La anterior declaración dada por el ciudadano José Domingo Pabón Capacho, se aprecia por ser proveniente de funcionario policial que participó en el procedimiento donde resultaron aprehendidos los ciudadanos acusados, tiene conocimiento directo de los hechos, infundió credibilidad sus dichos, además de ser concordante con las demás pruebas existentes. Así se tiene por probado que al momento de encontrarse, conjuntamente con el funcionario Dámaso José Arguello Useche, en labores de patrullaje, en la avenida Bermúdez de Los Teques, “como a las doce de la noche”, “recibí llamada de la Central de Comunicaciones donde indican que tuviera alerta sobre un vehículo Monte Carlo donde se trasladaban unos ciudadanos que habían robado a unas personas en Lagunetica”, por lo que en el semáforo del Metro Alí Primera avistan el vehículo y le dan la voz de alto, allí se bajaron del vehículo dos ciudadanos vestidos de “civiles” y dos ciudadanos uniformados de militar, éstos armados. Al contestar pregunta: ¿Cuáles fueron los objetos incautados en el procedimiento? respondió: “A los dos civiles no se les encontró nada, cuando llegamos al Comando les indiqué a los funcionarios que me entregaran sus armas, ellos colocaron las mismas y colocaron sus pertenencias, y sacó uno de ellos el celular” ¿Quién sacó el celular, uno de los civiles o militares? Respuesta: “Fue uno de los militares.”

Declaró en audiencia el ciudadano Dámaso José Argüello Useche, debidamente juramentado manifestó sus datos de identificación de la siguiente manera: titular de la cédula de identidad N° 15.539.860 (mostró documento) de 28 años de edad, grado de instrucción Bachiller, Funcionario Policial adscrito al Instituto Autónomo de Policía del Estado Miranda, Detective, con 8 años 3 meses de antigüedad, residenciado en Caracas, Distrito Capital. En relación al hecho objeto del proceso, manifestó:

“Eso fue el 17 de octubre de 2009, entre 12 y 12:20 de la madrugada, nos encontrábamos patrullando en Los Teques, se escuchó vía radio que en el Módulo de Lagunetica se apersonaron cuatros personas señalando que cuatro sujetos, dos militares, les habían quitado sus pertenencias. Lo escuchó toda la Región Policial nro. 1. En el Metro avistamos al vehículo un Monte Carlo verde, que coincidía con las características que nos había suministrado la Central de Transmisiones, mi compañero Pabon José, les indica que se bajen del vehículo, se bajan dos civiles y dos militares, el detective le hace la inspección a los civiles y los trasladamos al Módulo de Los Nuevos Teques, y llegan las personas presuntas agraviadas. El detective Pabon le incauta un celular Sony Ericsson, y el comisario de guardia nos indica que los pusiéramos en resguardo para presentarlos al día siguiente, es todo.”

El representante del Ministerio Público preguntó:

¿Puede repetir la fecha y hora del lugar de la detención? Respuesta: fue el 17 de octubre del año pasado, como a las 12:00 o 12:20 de la madrugada. ¿Cómo tuvo conocimiento del hecho? Respuesta: vía radio, lo escuchamos cuando trasmiten la novedad de Lagunetica, uno está pendiente. ¿Puede indicar las características del vehículo? Respuesta: un Monte Carlo color verde. ¿Cuántas personas habían dentro del vehículo? Cuatro personas ¿Poseían armas de fuego? Respuesta: los militares si. ¿Dónde se realiza la inspección? En la estación del Metro Alí Primera a los Civiles, no se les consigue nada ¿Posteriormente a la aprehensión a donde se trasladan? Respuesta: a la Comisaría Los Nuevos Teques. ¿Comparecieron algunos testigos o víctimas? Respuesta: si, indican que lo habían despojados de sus pertenencias y señalaron al vehículo y a los ciudadanos. ¿Se obtuvo evidencia sobre algún objeto incautado? Respuesta: Una de las víctimas indica que lo habían despojado de 100 bolívares y un celular, pero sólo se encontró el celular. ¿Exactamente dónde se encontraban cuando reciben la llamada radiofónica? Respuesta: en el casco de Los Teques. ¿Cuánto tiempo tardan en llegar al sitio donde avistan al vehículo y lo detienen? Respuesta: exactamente no se porque realizábamos recorrido. ¿Había tráfico a esa hora? Respuesta: No. cesaron las preguntas. Cesó el interrogatorio.

La defensa del acusado Rubén Gilberto Peralta Rojas, Abg. Yolanda Pereira, preguntó:

¿Cuándo realizó el procedimiento? Respuesta: el 17 de octubre de 2009. ¿Aproximadamente a qué hora realiza el procedimiento? Respuesta: de 12 a 12 y 20 de la madrugada. ¿Cómo se enteran de los hechos? Respuesta: por vía radiofónica. ¿Quién le indica la orden, sabe el nombre de quien le dio la orden vía radio? Respuesta: se escucha primero de Lagunetica, ellos se lo indican a la Central y uno está escuchando, luego la Central informa a todas las unidades para que estén pendientes. ¿Cuál es el sector que usted tenía en esa noche? Respuesta: Tenemos pocas unidad, la zona del casco de Los Teques, La Matica, Los Barriales. ¿Habían dos funcionarios el funcionario Pabon y usted, quién dirige la investigación? Respuesta: el funcionario Pabon. ¿Dónde avistan al vehículo? Respuesta: en la Avenida Victor Baptista, frente al Metro. ¿Cómo realizan la detención? Respuesta: se les indicó que se bajaran del vehículo y ellos se bajaron. ¿Le realizan alguna inspección a los detenidos? Respuesta: a los civiles si, a los militares les indica el detective Pabon lo que presuntamente sucedía. ¿En condición de qué trasladan a los ciudadanos al Comando? Respuesta: para verificar los hechos. ¿Cuáles hechos, había un delito flagrante? Respuesta: No lo que nos había indicado la Central. ¿Cuándo llegan al Comando, fueron de una manera voluntaria en que vehículo los llevaron? Respuesta: ellos fueron en su propio vehículo. ¿Qué inspección realizaron en el Comando? Respuesta: llegan las personas desde Lagunetica e indican que ese era el vehículo. ¿En presencia de quién realizaron la inspección a los ciudadanos? Respuesta: no se le realizó una inspección como tal, al señalarlo los ciudadanos, sacan sus pertenencias. ¿Para el momento de la revisión había testigos en la Comisaría? Respuesta: no, puros funcionarios. Cesaron las preguntas.

La defensa del acusado Freddy Enrique Herrera Ballesteros, Abg. Mercedes Adrián Álvarez, preguntó:

¿Cuando recibe el aviso de la Central de trasmisiones se encontraba en compañía de quién? Respuesta: del detective Pabón. ¿Cuándo le radiaron le dijeron donde se había realizado el hecho? Respuesta: no recuerdo exactamente, era Lagunetica vía el Jarillo, por Laguneta de la Montaña. ¿Cuánto tiempo se demora en llegar un vehículo de Laguneta de La Montaña al Metro? Respuesta: si viene bajando con ese sólo objetivo como media hora, si vienen parándose, dos horas o más. ¿Cuándo vio el vehículo, sabía qué placa era? Respuesta: no lo dijeron, solo dieron las características del carro. ¿Que actividad tuvo usted y el detective Pabón cuando detienen el vehículo Respuesta: El detective Pabón es el que los manda a bajar y yo le prestaba apoyo. ¿Cuántas personas iban en el vehículo? Respuesta: cuatro. ¿Esas personas opusieron alguna resistencia? Respuesta: no. ¿Ellos los acompañaron a la Comisaría, no intentaron evadirse? Respuesta: no. ¿Además de ustedes dos había testigos en el lugar cuando practicaron la inspección a los ciudadanos? Respuesta: si habían varias personas saliendo del Metro. ¿Identificó a algún testigo? Respuesta: no. ¿Cuándo llegan al Comando estaban algunas personas agraviadas? Respuesta: no los ciudadanos se presentan posteriormente a que llegamos nosotros. ¿Dónde condujeron a los detenidos cuando llegaron a la Comisaría? Respuesta: le indicamos que aparcaran al vehículo, adentro del estacionamiento. ¿Les dijeron que presuntamente le habían despojado? Respuesta: un celular y 100 bolívares. ¿Mostraron algún documento que acreditara la propiedad de algo? Respuesta: no. Cesaron las preguntas.

La defensa del acusado Rafael Mendoza Hernández, Abg. Dubraska Segovia, preguntó:

¿Tiene conocimiento del hecho mediante la radio de la patrulla? Respuesta: si. ¿Dónde se encontraba exactamente cuando reciben la llamada radiofónica? Respuesta: En la Bermúdez. ¿Que hacía en esa zona? Respuesta: nos encontrábamos de patrullaje. ¿En compañía de quién se encontraba? Respuesta: del detective Pabon. ¿Qué sector exactamente le asignaron ese día? Respuesta: todo lo que es el casco de Los Teques, el Paso, La Matica, todo lo que es el casco de Los Teques. ¿Dónde detuvieron a esas personas? Respuesta: En la Avenida Víctor Baptista, casi frente al Metro. ¿Qué tiempo se tardan en llegar al Metro? Respuesta: no sé exactamente. ¿En el momento que se le realizó la inspección en qué sitio la practicó? Respuesta: a los civiles al frente del Metro. ¿Les encontraron algún objeto de interés criminalístico? Respuesta: no. ¿Dónde realizan la inspección del vehículo? Respuesta: en el momento de la aprehensión no inspeccionamos al vehículo, se realiza una vez que son señalados por los ciudadanos que venían desde Lagunetica. ¿Manifestó que cuando está en la Comisaría se acercan un número de personas, cuantas eran? Respuesta: tres. ¿Por dónde pasan esas personas? Respuesta: por la entrada principal de la Comisaría. Cesó el interrogatorio.

La defensa del acusado Luis Eugenio Rodríguez Alfonzo, Abg. Jadalla Charani, preguntó:

¿Que le manifestó el señor Pedro Díaz con relación al celular, el dijo la marca del celular? Respuesta: lo del nombre no recuerdo, pero la persona indicó la marca y el color del celular y 100 bolívares. ¿El señor David Chirinos está conciente de una manera visual estuvo presente de cuando se le despoja del teléfono? Solicita la palabra el representante del Ministerio Público e indica: Objeción las preguntas del defensor no son claras y son subjetivas y conducen al testigo a una respuesta. La Juez declara con lugar la objeción, y le indica al abogado defensor reformule la pregunta. ¿A qué hora se suscitaron los hechos? Solicita la palabra nuevamente el representante del Ministerio Público y expone: Objeción, solicito al defensor que precise las preguntas, porque hay dos momentos uno de aprehensión y otro donde sucedieron los hechos. Con lugar la objeción. Continúa el interrogatorio: ¿A cuántas personas le formularon denuncias? Respuesta: Se le tomó acta de entrevista al agraviado un testigo y el sobrino del testigo. ¿El Señor Chirinos le manifestó estar presente? Respuesta: si ello me indicaron lo que sucedió. ¿El señor Chirinos estuvo presente y vio cuando le quitaron el celular? Respuesta: por los nombres no recuerdo, estaba un adulto y un menor y ellos dijeron ser testigos. ¿Los testigos le manifestaron que le despojaron al señor Pedro Díaz del celular? Respuesta: Los testigos estuvieron con el agraviado cuando lo despojaron del celular, eso indican ellos. ¿Ellos le manifestaron a qué hora fueron los hechos? Respuesta: no recuerdo. ¿Los presuntos victimarios o militares han ejercido fuerza o amenaza sobre la víctima? solicita la palabra el representante de la Vindicta Pública y manifiesta: La pregunta es capciosa o subjetiva porque el funcionario no estuvo presente al momento de la aprehensión. La Juez declara con lugar la objeción. Continúa el interrogatorio ¿En el momento que las presuntas víctimas se presentan para ejercer la denuncia ellos le comentan que fueron presionados para entregar algún bien? Respuesta: La víctima y los testigos indican que se presentan unas personas vestidas de militares, que tenían armas y los amenazaron para que entreguen sus pertenencias. ¿Qué día y qué hora realizaron la aprehensión y cuándo son los hechos? Respuesta: cuando realizamos la aprehensión fue el 17 en la madrugada, me imagino que los hechos fue el día antes. ¿Qué día y que hora sucedieron los hechos? solicita la palabra el representante del Ministerio Público y expone: Objeción el funcionario ya contestó esa pregunta, el abogado está realizando preguntas capciosas. La juez declara con lugar la objeción, señala al Abogado que no puede realizar preguntas al testigo sobre hechos en los cuales el no participó ni percibió, pues trata de confundir al testigo, Continúa el interrogatorio. ¿Usted levantó la declaración del menor, en que fecha? Respuesta: si, el día 17 de octubre. ¿Qué día se realizó la aprehensión viernes, domingo? Respuesta: no recuerdo. ¿Se encontraban en estado de embriaguez el testigo y la víctima? Respuesta: si. ¿Había otro funcionario cuando realizó la entrevista? Respuesta: no. ¿Recuerda cuando realizó la pregunta la menor recuerda las preguntas y respuestas? Respuesta: no recuerdo. Cesaron las preguntas.


Se aprecia la declaración del ciudadano Dámaso José Argûello Useche, por haber infundido credibilidad en estos juzgadores y certeza en sus dichos, al tener el deponente conocimiento directo de los hechos en razón que actuó en el procedimiento practicado que devino en la detención de los encausados y ser concordante con las demás pruebas practicadas en audiencia de juicio. Se tiene por probado que siendo aproximadamente las 12, 12:20 de la madrugada, dijo del día 17 de octubre de 2009, se encontraba realizando labores de patrullaje en la avenida Bermúdez de Los Teques, en compañía del detective Pabón, y escuchan “vía radio, que en el Módulo de Lagunetica se apersonaron cuatros personas señalando que cuatro sujetos, dos de ellos militares, les habían quitado sus pertenencias”, “luego la Central informa a todas las unidades para que estén pendientes”. Así, avistan el vehículo Monte Carlo verde, en la avenida Víctor Baptista, frente al Metro, que coincidía con las características que nos había suministrado la Central de Transmisiones, mi compañero Pabon José, les indica que se bajen del vehículo, se bajan dos civiles y dos militares,”, a los civiles dijo que se les practicó una inspección personal en el mismo lugar, no incautando objeto de interés criminalístico. Precisó que “ellos fueron en su propio vehículo” hasta el Comando Policial ubicado en Los Nuevos Teques, donde “llegan las personas desde Lagunetica e indican que ese era el vehículo.” Indicó además que “Una de las víctimas indica que lo habían despojado de 100 bolívares y un celular, pero sólo se encontró el celular”. Puntualizó que a los efectivos militares “no se le realizó una inspección como tal, al señalarlo los ciudadanos, sacan sus pertenencias.” Señaló que el detective Pabon incauta un celular Sony Ericsson.
Contestó, a pregunta de la defensa: “La víctima y los testigos indican que se presentan unas personas vestidas de militares, que tenían armas y los amenazaron para que entreguen sus pertenencias.”

Atestiguó el ciudadano Renzo José Marín Tabare, quien juramentado indicó sus datos de identificación: venezolano, titular de la cédula de identidad N° V-18.160.277, de 27 años de edad, nacido el 3-1-1983, con 6to grado de instrucción básica, de ocupación albañil, residenciado en Los Teques, estado Miranda. En relación al hecho objeto del proceso, manifestó:

“Tengo conocimiento que estábamos tomando ese día y salieron a comprar pollo y no se más de ese día, dos de ellos tenían varios años trabajando conmigo y los otros dos eran funcionarios que montaban servicio en la compañía donde yo trabajo, de allí palante no se más nada, todos trabajan conmigo. Es todo”.

La defensa pública del acusado Freddy Enrique Herrera Ballesteros, Abg. Mercedes Adrián, preguntó:

¿Conoce a mi defendido Freddy Herrera desde hace cuánto tiempo? Respuesta: aproximadamente desde hace 4 años. ¿Tengo entendido que eran compañeros de trabajo? Respuesta: sí. ¿En qué compañía trabajaban juntos? Respuesta: Proyectos y Construcciones SAPI, una constructora. ¿A qué se de